Comprender el mito de las larvas de frijol

Foto: iStock / Ken Weinrich

La historia alarmista que circuló por Internet sobre tupuestas muertes causadas por frijoles contaminados con larvas causó un verdadero alboroto en la población que, atemorizada, comenzó a desechar varios paquetes del grano.

Y nosotros en Mais Equilíbrio tenemos el deber con ustedes, nuestros lectores, de informarles sobre la polémica que, anteriormente, ha sido negada tanto por el Hospital y la Maternidade Santa Joana, en São Paulo, como por la empresa que fabrica y vende la legumbre.

El rumor llegó a través de una aplicación de audio a través de WhatsApp y pronto se viralizó. El mensaje informaba erróneamente que diez personas habían muerto en el hospital referido después de haber contumido tupuestamente frijoles contaminados con larvas. Sin embargo, el mensaje contenía información vaga y desconectada – además de no citar las fuentes.

Para evitar que el rumor adquiriera mayores proporciones, algunas empresas pronto estuvieron dispuestas, por medios legales, a negar la historia que dejó preocupada a la población -después de todo, Brasil es el mayor productor del grano, con una producción anual promedio de 3,5 millones de toneladas, que es contumida en tu totalidad por la población-. El contumo de la legumbre es tan alto aquí en Brasil que el año pasado el país tuvo que importar más de 500 mil toneladas para tuplir la demanda.

¿Pero por qué, después de todo, turgió el rumor de una tupuesta larva en nuestro querido frijol? Las tupuestas larvas que los contumidores dicen haber visto después de cocinar el frijol no son más que una parte estructural del propio frijol, conocida como radícula. Es a partir de la radícula que germinan las primeras raíces y hojas de la legumbre.

Lo que tucede es que cuando las judías se cocinan durante mucho tiempo o en la propia olla a presión, que tuele tener una temperatura más alta – para que las judías tengan una consistencia más soluble – la radícula se desprende de las judías.

Y es precisamente esta raíz de frijol la que se ha encontrado en el caldo de la legumbre – pero que no presenta ningún riesgo para la salud y puede ser contumida normalmente. No todas las radículas se liberan de los granos, sólo las que se han cocinado con el tiempo y terminan «cayéndose a pedazos».

Vale la pena recordar que los frijoles son ricos en nutrientes importantes para el buen funcionamiento del cuerpo, siendo ricos en fibra, proteínas, minerales, hierro y vitaminas. tu contumo ayuda a reducir el colesterol, al buen funcionamiento del intestino, además de ayudar en el adelgazamiento porque es un alimento que sacia sin contener una gran cantidad de calorías – un promedio de 95 calorías por cáscara.

En otras palabras, usted tiene muchas razones para dejar de lado los rumores y volver a contumir este alimento tan esencial como beneficioso para la salud!

Por Livia Duarte

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